Modelismo en madera
Los modelistas en madera elaboraban modelos de madera utilizados para la fundición de metales. Estas piezas requerían una precisión milimétrica, ya que servían como plantillas para componentes industriales. El oficio combinaba conocimientos técnicos, destreza manual y la interpretación precisa de planos mecánicos.
Bobinado eléctrico
Los bobinadores eléctricos se especializaban en el montaje de bobinas para motores, transformadores y generadores. La profesión exigía un sólido conocimiento de circuitos eléctricos, materiales conductores y técnicas de aislamiento, siendo fundamental para el desarrollo de sistemas electromecánicos fiables.
Fresado
Los fresadores operaban máquinas de corte (fresadoras) para dar forma y acabado a piezas metálicas. Este oficio requería precisión geométrica, dominio de herramientas y capacidad para leer planos técnicos, constituyendo una de las bases de la producción mecánica moderna.
Torneado
Los torneros utilizaban tornos para fabricar componentes cilíndricos o simétricos, esenciales para motores, engranajes y maquinaria industrial. La habilidad exigía exactitud, control de la velocidad y conocimiento de las propiedades de los metales, representando el espíritu técnico de la época.
Carpintería de mobiliario
Los ebanistas eran artesanos especializados en la fabricación de muebles finos, trabajando con maderas de alta calidad y una gran atención al detalle. La profesión combinaba arte y técnica, requiriendo dominio del diseño, el ensamblaje, el encolado y los acabados decorativos.
Ajuste mecánico
Los ajustadores eran responsables de montar, ensamblar y verificar componentes mecánicos que no se producían en serie. Su trabajo garantizaba la alineación y el funcionamiento perfectos de las piezas, basándose en la precisión manual, la lectura de planos y el uso de instrumentos de medición avanzados.